AM Noticias | Mundo

El FBI investiga una serie de muertes y desapariciones de científicos estadounidenses dedicados a temas espaciales, nucleares y de defensa avanzada

fb.jpg

La Casa Blanca y el FBI iniciaron una revisión exhaustiva de una serie de muertes y desapariciones de científicos estadounidenses dedicados a temas espaciales, nucleares y de defensa avanzada, que han generado preocupación por posibles patrones comunes y riesgos a la seguridad nacional.

Los casos comenzaron en 2023 con el fallecimiento de Michael David Hicks, físico del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, especializado en las propiedades físicas de cometas y asteroides. Hicks, de 59 años, trabajó en el JPL desde 1998 hasta 2022 y participó en misiones clave como el proyecto DART (prueba de desviación de asteroides), la misión Dawn, NEAT (seguimiento de asteroides cercanos a la Tierra) y Deep Space 1. Su muerte ocurrió el 30 de julio de 2023, sin que se revelara públicamente la causa ni se realizara autopsia, según reportes periodísticos.

Desde entonces, la lista ha crecido hasta incluir al menos diez científicos que han muerto o desaparecido en circunstancias no esclarecidas entre 2023 y 2026. Varios de ellos estaban vinculados al JPL de la NASA, laboratorios de investigación aeroespacial o programas con acceso a información clasificada sobre exploración espacial, defensa planetaria y tecnologías sensibles.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que la administración está trabajando de manera conjunta con el FBI y otras agencias para “revisar de forma holística todos los casos y identificar posibles similitudes”. “No se dejará piedra sin remover”, aseguró Leavitt, quien indicó que se proporcionarán actualizaciones conforme avancen las investigaciones.

El presidente Donald Trump ha sido informado sobre el tema y lo calificó como “asunto serio”. “Esperamos que sea una coincidencia, pero algunos de ellos eran personas muy importantes y lo vamos a revisar”, declaró recientemente.

Entre los casos que han llamado la atención se encuentran muertes sin causa oficial clara y desapariciones de investigadores con acceso a proyectos de alto nivel. Expertos consultados, como exdirectivos del FBI, no descartan la posibilidad de espionaje extranjero, aunque hasta el momento no existe una conexión confirmada entre los incidentes.

La revisión federal busca determinar si se trata de hechos aislados o si existe un patrón que represente un riesgo para el personal científico involucrado en programas estratégicos de Estados Unidos.

Hasta ahora, las autoridades no han revelado los nombres completos de todas las personas involucradas ni detalles específicos de las investigaciones en curso para no comprometer las pesquisas.

Se espera que en los próximos días la Casa Blanca entregue más información sobre los avances de esta revisión interinstitucional.