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Sin anestesia: Bill Gates advierte la perdida de empleos que afectará a los jóvenes ante avances de la IA
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- Category: Hi Tec
- Publicado: 06 Septiembre 2026
- Escrito por Redacción

Bill Gates no descubrió ayer que la inteligencia artificial quita trabajo. Lo que acaba de hacer es decirlo sin el consuelo de siempre.
En un ensayo de casi 6.000 palabras, publicado el 26 de agosto en su blog Gates Notes, el cofundador de Microsoft escribió que “muchos empleos desaparecerán para siempre”. El golpe, dice, no se irá con el siguiente ciclo económico. Y los primeros en caer no serán los gurús, sino los puestos básicos e intermedios: la puerta por la que entran los jóvenes.
El texto se llama, con poca poesía y mucha prisa: The turbulent AI era is here. The choices we make now are critical (“La era turbulenta de la IA ya está aquí. Las decisiones que tomemos ahora son críticas”).
Qué empleos señala primero
Gates apunta, en este orden, a:
- Ventas
- Atención al cliente (en línea y por teléfono)
- Ingeniería de software
- Asistencia jurídica o trabajo de paralegal
Después, tareas que hoy todavía pide un profesional formado: evaluación de créditos, análisis de datos y hasta el triaje de pacientes. Más adelante, cuando los robots sean más baratos y capaces, construcción y hospitalidad.
El plazo que da no es de ciencia ficción lejana: una década, no tres generaciones.
Por qué pega más a los jóvenes
El argumento central es este: cuando la IA produzca trabajo casi sin error y ya no necesite que un humano la revise, la empresa tendrá todos los incentivos para dejarla sola.
Cita un estudio de Stanford: entre trabajadores de 22 a 25 años en ocupaciones expuestas a la IA, el empleo relativo cayó 16% (después de controlar los vaivenes de cada empresa). Los más experimentados aguantaron.
Eso no es una recesión pasajera. Es que se cierra la puerta de entrada.
Gates lo dice así: los empleos más en riesgo son los de nivel inicial e intermedio; los nuevos puestos que nazcan pedirán habilidades que tardan años en aprenderse. Recapacitarse no es un curso de fin de semana.
Lo que hay que leer además del titular
El ensayo no pide “apagar” la IA. Habla de tres riesgos:
- Empleo que no vuelve.
- Malos actores con herramientas que antes no tenían.
- Niños criados por compañeros artificiales que nunca los sacan de su zona de confort.
Y propone dos ideas de política:
- “Human Reserved” (reservado para humanos): oficios que la sociedad decide dejar en manos de personas aunque la máquina ya pueda hacerlos, como se reserva un bosque aunque se pudiera urbanizar. El ejemplo que usa no es abstracto: un robot que te anuncia una enfermedad incurable. Técnicamente posible. Humanamente inaceptable.
- Un impuesto a tokens de IA y a robots, porque el fisco actual cobra nómina al trabajador y permite deducir la máquina. El sistema, dice Gates, empuja a sustituir gente.
También advierte: sí habrá trabajos nuevos —centros de datos, mantenimiento de robots—, pero “sin las políticas adecuadas habrá muchos menos que los que existen hoy”.
No todos en la industria coinciden
Jensen Huang, de Nvidia, insiste en que la IA elimina tareas, no empleos, y que el pánico sobra. Gates responde con otra frase incómoda: el ajuste no es automático y el costo recae primero en quien todavía no tiene antigüedad ni red.
Qué significa esto en México
El aviso no es solo de Silicon Valley. Call centers, ventas, despachos que viven de contratos modelo y el junior que “arma el código” son exactamente el primer anillo que Gates señala.
Si el país sigue formando jóvenes solo para el primer peldaño de esas cadenas —y ese peldaño lo ocupa un modelo que no duerme ni pide IMSS—, el problema no será “adaptarse a la IA”. Será que el primer sueldo formal se evapore antes de que exista.
Reservar lo humano no es romanticismo. Es decidir si el diagnóstico, la defensa del cliente o la última palabra sobre un contrato siguen siendo de alguien a quien se le puede mirar a los ojos.
El fondo
Gates tiene razón en lo esencial: esto no se arregla solo. Se equivocaría quien crea que un impuesto a robots o un sello de “empleo reservado” basta sin escuelas, empresas y políticas que dejen de tratar al junior como costo desechable.
El fundador de Microsoft ayudó a poner una computadora en cada escritorio. Ahora advierte que muchos de esos escritorios pueden quedar vacíos. La pregunta no es si la IA es inteligente. Es si nosotros lo seremos a tiempo.
Imagen: X DeepLeaksHQ